Noticias de la Federación

UN POCO DE NUESTRA HISTORIA…

La Federación de Sociedades Gallegas, Agrarias, y Culturales de la Argentina nace en 1921 ante la necesidad de centralizar la representatividad de todas las Sociedades comarcales que participaban activamente la lucha por aglutinar esfuerzos contra los “foros”, que eran un impuesto que incidía sobre el campesino (una contribución obligatoria). Reivindicar los derechos contra los sistemas feudales también fue política de la inmigración.

Antigua imagen de nuestra sede actual
Antigua imagen de nuestra sede actual

La iniciativa fue tomada por los líderes comunitarios Antón Alonso Ríos, M. Cao Turnes, de las primeras asociaciones constituidas, “Puenteareas” y “Silleda”, respectivamente; Ángel Martínez Castro y Bonifacio Botana, este último perteneciente a la sociedad, “Municipios Unidos de Ordenes” de A Coruña. Otro objetivo cultural fue la creación de entidades Pro-escuelas, destinadas tanto a Municipios como a Comarcas.

A partir de 1929 la Federación de Sociedades Gallegas, Agrarias, y Culturales se divide en dos, por un lado “el nacionalismo gallego” representado por Antón Alonso Ríos, Eduardo Blanco Amor y Ramón Suárez Picallo; y por otro, con corrientes políticas como el PSOE, partidos con tendencia republicana y el soporte del PSA.

A través del periódico “El Despertar Gallego” (editado por primera vez en el año 1922), la Federación seguirá manteniendo vinculadas ambas corrientes políticas, a su vez después de la Dictadura de Primo de Rivera y el advenimiento de la República Española el 14 de abril de 1931, se manifiesta en ambas Federaciones la adhesión a este último avatar político.

En 1936, ante el importante acontecimiento político que representó la Guerra Civil Española, se vuelven a fusionar y organizan la “Central Gallega” pro-Ayuda a la República, formándose comités de sociedades con cuyo aporte se realizaban envíos solidarios a la madre patria. En esos momentos funcionaba un sector en la sede de Bolívar 1165, y el galleguista en la calle Alsina, ambos en Capital Federal, más tarde, desde 1942, la Federación de Sociedades Gallegas adquiere la vieja casona residencial en el barrio de San Telmo, Chacabuco 955, actual sede social.

Hacia la década del 40, en la Federación de Sociedades Gallegas se produce un nucleamiento con distintas sociedades que conforman lo que después fueron los cuatro Centros Provinciales, al principio con representación en las asambleas; la respuesta de federados que se oponían y la reorganización de las sociedades nuevamente con representatividad federal, ya que en las mismas hubo resistencia a construir los centros, dividió las aguas; los Centros Provinciales se retiraron de la Federación y las Entidades consolidaron lo que llegó a ser un total de 56 Sociedades y 18.000 “socios federados” aproximadamente.

En 1947 previa compra del terreno lindero, se edifica y termina el “Salón Federal”, actual “Teatro Bambalinas”, siendo inaugurado oficialmente en los Carnavales del año 1948.

Un papel fundamental por su condición de entidad distinta y comprometida, fue el aporte que significó el recuperar y poder desarrollar en Buenos Aires el “Camino del Exilio”, en el cual los refugiados republicanos de la Guerra Civil tuvieran un soporte progresista en donde grandes personalidades, no solo se incorporaron, sino que con su aporte cultural enriquecieron nuestra institución, en base a principios irrenunciables.

La constitución de la dirección federal, fue representativa, porque las entidades que la componían, eran la base política institucional por la cual se determinaban sus cartas orgánicas, ya que las mismas no eran presidencialistas y su composición era una Junta Ejecutiva cuya dirección máxima la ejercía la Secretaría General, dicha Junta se formaba con la presencia de un delegado por Sociedad titular y un suplente por cada 50 de sus asociados, lo cual era proporcional y representativa su actuación; se renovaba por mitades anualmente y llegó a grandes contiendas eleccionarias, en algunos años hasta “tres listas” que tenían una representación proporcional acorde a la cantidad de delegados que habían votado su propuesta federal.

A modo de anécdota, según Don Alfredo Baltar: “Donde hay cuatro gallegos hay cinco gobiernos en potencia. Los individuales y el quinto cuando se ponen de acuerdo”.

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

Después de varias modificaciones en anteriores cartas orgánicas se aprueba el 14 de Marzo de 1975 la compuesta por: el Programa de acción, el Estatuto Federal y la Declaración de Principios que transcribimos a continuación:

Primero:
Que siendo la humanidad permanente y las generaciones transitorias, es deber del hombre propender en todo tiempo y lugar al mejoramiento de su especie, tanto en el orden moral como en el material, hasta conseguir, por medios de elevación cultural, la dignificación de la personalidad humana.

Segundo:
Que siendo para nosotros esenciales los conceptos de Libertad, Democracia y Humanidad, vemos con simpatía que todos los pueblos del mundo se gobiernen pacíficamente por sistemas democráticos.

Tercero:
Que detestamos todos los extremismos y dejamos sentado nuestro repudio contra la tiranía y nuestra condenación más profunda contra la guerra.

Cuarto:
Que la colectividad gallega representada por la Federación, se halla completamente identificada con el pueblo y las instituciones argentinas y considera a la Constitución Nacional estatuto básico ideal para el logro de la felicidad del pueblo que por ella se rige.

Quinto:
Que frente al propósito anunciado por algunos gobernantes extranjeros de crear en este país patronatos de residentes con organizaciones que obedecerían órdenes extrañas a las autoridades argentinas; los federados manifiestan su inquebrantable decisión de no acatar otras disciplinas que las emanadas de las leyes argentinas, ni aceptar otra protección sino la que las mismas le brindan.

Sexto:
Que en lo que a España respecta, anhelamos para la misma un gobierno republicano federal democrático, en donde la soberanía máxima resida en el pueblo y de él emanen todos los poderes.

Séptimo:
Que sentimos por Galicia el más puro cariño espiritual y deseamos vivamente consiga una amplia autonomía dentro del Estado Republicano Federal Español.

Octavo:
Que la preocupación esencial de la Federación será la acción cultural, considerando axiomático que sólo por la cultura los pueblos se enaltecen y los hombres se dignifican.

“Perseveramos en mantenerlos vigentes, en memoria de los inmigrantes que forjaron con esfuerzo y espíritu de lucha por la República, nuestra amada Federación, sin olvidarse nunca de su querida Galicia, dentro de un estado Español progresista”.